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Protección de la salud y la seguridad en sistemas hidráulicos

Protección de la salud y la seguridad en sistemas hidráulicos

Los sistemas hidráulicos constituyen la columna vertebral de numerosas industrias y aplicaciones móviles. Transmiten fuerzas de manera fiable, precisa, dinámica y segura, siempre que parámetros como la presión, la temperatura y la velocidad del flujo hayan sido diseñados correctamente.

Sin embargo, son precisamente estos parámetros los que convierten a la hidráulica en un campo de trabajo crítico para la seguridad: un fallo en los componentes hidráulicos, por cualquier motivo, puede provocar daños graves a la maquinaria y a la propiedad, e incluso suponer un riesgo para la vida y la integridad física, sin olvidar los efectos ambientales adversos de la fuga de aceite hidráulico. Esto exige un concepto profesional de protección de la salud y la seguridad que combine medidas técnicas, normas organizativas e inspecciones expertas, desde el diseño y la instalación hasta el servicio y el mantenimiento durante la operación. Un concepto que garantiza que la tecnología clave de la hidráulica sea segura y fiable.

1. Principios legales y normas técnicas

Las líneas de mangueras hidráulicas y los componentes asociados del sistema deben considerarse equipo de trabajo y someterse a una evaluación de riesgos conforme al marco mexicano de seguridad y salud en el trabajo. Son de referencia la Ley Federal del Trabajo, el Reglamento Federal de Seguridad y Salud en el Trabajo, la Ley de Infraestructura de la Calidad y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables, en particular las relacionadas con maquinaria, equipo, equipo de protección personal, prevención de incendios, señalización y servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo.

También deben observarse las instrucciones del fabricante, las especificaciones técnicas del equipo y las normas técnicas reconocidas que resulten aplicables. Entre las NOM que pueden relacionarse con estas instalaciones se encuentran la NOM-004-STPS-1999, sobre sistemas de protección y dispositivos de seguridad en maquinaria y equipo; la NOM-017-STPS-2008, sobre equipo de protección personal; la NOM-002-STPS-2010, sobre prevención y protección contra incendios; la NOM-026-STPS-2008, sobre colores y señales de seguridad e higiene; la NOM-030-STPS-2009, sobre servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo; y, cuando corresponda por las características del equipo, la NOM-020-STPS-2011, sobre recipientes sujetos a presión, recipientes criogénicos y generadores de vapor o calderas.

Los puntos esenciales son:

  • Realizar una evaluación de riesgos antes de poner el equipo en servicio y repetirla a intervalos definidos o cuando cambien las condiciones de operación.
  • Programar inspecciones iniciales y periódicas por personal competente y autorizado por la empresa, documentando sus resultados.
  • Identificar cada línea de manguera hidráulica, como mínimo, con el fabricante o proveedor, la fecha de fabricación y la presión máxima de trabajo permitida, conforme a las especificaciones aplicables.
  • No reparar mangueras hidráulicas cuando la reparación comprometa su integridad o no esté expresamente autorizada por el fabricante o por un procedimiento técnico validado.
  • No fabricar líneas nuevas utilizando tramos de manguera usados o previamente sometidos a servicio cuando no pueda garantizarse su integridad, trazabilidad y compatibilidad.
  • Proteger contra el efecto látigo, los chorros de fluido hidráulico a presión y el riesgo de incendio mediante dispositivos de retención, mangueras protectoras, pantallas o barreras adecuadas, considerando la presión, la temperatura y la proximidad de las personas operadoras.

Estos principios constituyen el marco para las medidas de diseño, construcción, operación y mantenimiento.

2. Riesgos y síntomas habituales

2.1 Temperaturas elevadas del fluido y envejecimiento del aceite

Una señal temprana frecuente de problemas en un sistema hidráulico es el aumento de la temperatura del aceite. Entre los indicadores visibles se encuentran el oscurecimiento del fluido y un olor inusual. En sistemas con fluidos hidráulicos a base de aceite mineral deben evitarse temperaturas superiores a 60 °C, salvo que el fabricante del fluido y del equipo establezca otros límites. De lo contrario, los aditivos se degradan, el aceite base envejece con mayor rapidez, disminuye la viscosidad y aumenta el desgaste.

Medidas prácticas:

  • Medir periódicamente la temperatura del aceite.
  • Comparar la viscosidad del fluido con el valor mínimo indicado por el fabricante, mediante análisis de laboratorio cuando sea necesario.
  • Revisar y corregir sistemáticamente causas como ajustes incorrectos de válvulas, secciones transversales insuficientes en tuberías, filtros sucios y defectos que permitan la entrada de aire al sistema.

Vida útil del aceite hidráulico: como regla técnica de referencia, un aumento de 10 °C en la temperatura de un aceite hidráulico mineral que normalmente opera a 60 °C puede reducir aproximadamente a la mitad su vida útil. Las partículas de desgaste favorecen la oxidación y el agua libre puede formar ácidos en el aceite, que atacan los sellos elastoméricos y las capas internas de las mangueras hidráulicas, especialmente cuando se utilizan fluidos biodegradables como los de tipo HEES. Deben prevalecer siempre los límites de la ficha técnica y las instrucciones del fabricante.

2.2 Picos de presión

Entre las señales visibles de picos de presión se encuentran las fugas y las pulsaciones de las mangueras hidráulicas. Las mediciones pueden mostrar velocidades de aumento de presión superiores a 200,000 bar/s, mientras que el valor máximo permitido para muchas bombas puede ser de aproximadamente 16,000 bar/s, según el diseño. Esto incrementa el riesgo de daños en bombas, mangueras, bloques de control, válvulas y otros componentes.

Las causas frecuentes son el cambio excesivamente rápido de las válvulas, la presión insuficiente en las conexiones de los actuadores o los cambios muy rápidos en la velocidad del fluido cuando las líneas se estrechan o se ensanchan, así como las líneas de control subdimensionadas.

2.3 Aire en el aceite, cavitación y efecto diésel

El aire en el aceite hidráulico puede estar disuelto, libre —en forma de burbujas— o aparecer como espuma superficial. Es fundamental no superar el límite de saturación del aceite. El aire libre puede causar cavitación en bombas y líneas de estrangulamiento, microchorros, desgarros del material, perforaciones en las carcasas y expulsión de chorros de fluido a alta presión.

Cuando las burbujas de aire se someten a aumentos rápidos de presión pueden producirse microexplosiones, conocidas como efecto diésel. Esto puede generar hollín, oscurecimiento del aceite y degradación de los aditivos.

Indicadores conocidos en la práctica:

  • Ruidos fuertes de la bomba después de detener el sistema.
  • Golpes o estruendos causados por la descompresión.
  • Movimiento brusco o efecto látigo de las mangueras hidráulicas.
  • Sobrecargas breves del sistema.

2.4 Contaminación y desgaste abrasivo

Las partículas duras, como polvo y productos de abrasión, se encuentran entre las principales causas de desgaste. Pueden identificarse por la reducción de la velocidad de los actuadores, el aumento del ruido, la elevación de la temperatura de operación, caídas repentinas de presión o fugas.

Entre las causas relacionadas con la operación y el mantenimiento se encuentran:

  • Rellenar el sistema con aceite hidráulico sin filtrar.
  • Aplicar prácticas de mantenimiento deficientes.
  • Utilizar refacciones inadecuadas o contaminadas.
  • Operar a temperaturas excesivas, lo que puede reducir la viscosidad del aceite por debajo del mínimo permitido.

2.5 Envejecimiento y reutilización de mangueras hidráulicas

Las mangueras hidráulicas son piezas de desgaste con una vida útil limitada; no son componentes permanentes. Como referencia técnica para la planificación del reemplazo:

  • Servicio estándar: hasta 6 años, incluidos como máximo 2 años de almacenamiento.
  • Servicio exigente: máximo 2 años en operación.

Cualquier desviación de estos periodos solo debe permitirse cuando existan valores definidos mediante pruebas, experiencia documentada y una evaluación de riesgos.

Importante: no deben repararse mangueras hidráulicas que hayan transportado previamente fluidos hidráulicos cuando no pueda garantizarse su integridad. Tampoco deben fabricarse líneas nuevas utilizando piezas usadas de manguera hidráulica.

La razón es que el fluido puede modificar las propiedades del elastómero —por contracción o hinchamiento—. Además, no es posible eliminar por completo el aceite residual de la capa interna. Este aceite puede formar una película entre la manguera y la superficie exterior del niple. La contracción o el hinchamiento del elastómero pueden impedir que la conexión prensada tenga la resistencia necesaria y provocar fugas o que la manguera se desprenda del accesorio.

3. Medidas preventivas: técnicas y organizacionales

3.1 Diseño y medidas técnicas

Trazado e instalación de tuberías y mangueras

  • Respetar los radios mínimos de curvatura.
  • Evitar esfuerzos de tracción y compresión, torsión y abrasión por roce con otros componentes.
  • Mantener las mangueras alejadas de fuentes de calor.
  • Utilizar soportes de manguera únicamente en tramos rectos cuando no interfieran con el movimiento natural ni con los cambios de longitud.
  • No sujetar firmemente la manguera con abrazaderas diseñadas para tuberías rígidas.

Diseño de componentes y tecnología de válvulas

  • Diseñar secciones, válvulas y acoplamientos para el caudal volumétrico máximo y las presiones de impulso previstas.
  • Evitar procesos de conmutación rápidos; cuando sea viable, utilizar válvulas direccionales de conmutación suave o proporcionales.

Condiciones de succión y diseño del tanque

  • Mantener la presión negativa en la línea de succión por debajo de 0.4 bar, salvo indicación distinta del fabricante.
  • Mantener la línea de succión sin fugas y evitar curvaturas innecesarias.
  • Utilizar una entrada con chaflán de 45° cuando el diseño lo requiera.
  • Como referencia de diseño, considerar un volumen del tanque de 2.5 a 3 veces el caudal volumétrico de la bomba.
  • Mantener el retorno separado de la línea de succión.

Concepto de filtración y cuidado del aceite

  • Utilizar filtros adecuados en presión, retorno y ventilación del tanque, con monitoreo de su condición.
  • Operar filtros de derivación únicamente con las funciones de seguridad integradas que correspondan, incluido el paro de emergencia cuando sea necesario.
  • Instalar un sistema de filtración de flujo parcial cuando el análisis técnico lo justifique.
  • Agregar aceite nuevo únicamente después de filtrarlo con una malla adecuada.
  • Realizar análisis periódicos del aceite en un laboratorio independiente, conforme al programa de mantenimiento.

3.2 Mangueras protectoras y dispositivos de retención

Instalar trenzas protectoras, mangueras de protección o dispositivos de retención cuando exista riesgo de efecto látigo o de expulsión de chorros de aceite. Las mangueras protectoras deben cubrir por completo el casquillo y la manguera; no deben prensarse al accesorio. Su diámetro interior debe ser aproximadamente un 30 % mayor —como mínimo, 15 mm más— que el diámetro exterior de la manguera hidráulica. Normalmente, la fijación se realiza en un solo lado para permitir el movimiento necesario.

Seleccionar los sistemas de retención de acuerdo con la presión máxima de trabajo permitida, el tipo de manguera, el accesorio y el diámetro nominal. La instalación debe realizarse estrictamente conforme a las instrucciones del fabricante y al manual de operación.

3.3 Mantenimiento, inspección y frecuencias de prueba

Las inspecciones iniciales y periódicas deben ser realizadas por personal competente y autorizado por la empresa. Los resultados deben registrarse y conservarse. Como referencia, pueden considerarse intervalos de 12 meses para servicio estándar o 6 meses para servicio exigente, ajustados mediante la evaluación de riesgos, las instrucciones del fabricante y las condiciones reales de operación.

Criterios para reemplazar mangueras hidráulicas:

  • Daño de la capa exterior hasta el refuerzo.
  • Grietas, fragilidad o endurecimiento.
  • Cambios de forma.
  • Fugas.
  • Accesorios deformados.
  • Conexiones que se separan o se deslizan.
  • Corrosión.
  • Errores de instalación.
  • Exceso de los periodos permitidos de almacenamiento u operación.

El monitoreo operativo funciona como un sistema de advertencia temprana. Deben verificarse el nivel del fluido, las fugas, los cambios en los tiempos de los cilindros o en la velocidad de rotación, la vida útil de los filtros y los resultados de los análisis del aceite.

Los acumuladores hidráulicos pueden estar sujetos a requisitos aplicables a equipos o sistemas a presión. Cuando corresponda por sus características, deben evaluarse conforme a la NOM-020-STPS-2011, las disposiciones de seguridad aplicables y las instrucciones del fabricante. Deben definirse las inspecciones, pruebas, dispositivos de seguridad, registros y condiciones de operación correspondientes.

3.4 Limpieza y gestión de fluidos

  • Utilizar aceite filtrado tanto para rellenar como para cambiar el fluido.
  • No cambiar a un producto alternativo sin obtener previamente la aprobación del fabricante del equipo y verificar su compatibilidad.
  • Evitar mezclar aceites, ya que los aditivos incompatibles pueden reducir considerablemente la protección contra el desgaste.
  • La miscibilidad no significa necesariamente compatibilidad.
  • Mantener limpios todos los componentes de las refacciones, los equipos de llenado y las herramientas.
  • Extremar las precauciones de limpieza durante los trabajos de servicio y reparación.

3.5 Medidas frente a la descompresión y la cavitación

  • Utilizar válvulas direccionales de conmutación suave y retardos de tiempo adecuados.
  • Instalar dispositivos de amortiguación en los acumuladores de presión.
  • Utilizar válvulas de asiento con estranguladores en paralelo para liberar de forma controlada los volúmenes sometidos a descompresión.
  • Observar las instrucciones del fabricante de la bomba para la puesta en servicio, el llenado, la purga y la viscosidad mínima.
  • Si aparecen ruidos, hacer funcionar brevemente el sistema sin presión; si el ruido continúa, detenerlo y revisar si existen fugas en la succión.

4. Responsabilidades, competencia y organización

La operación segura de los sistemas hidráulicos es una responsabilidad de la dirección y de las personas empleadoras u operadoras:

  • La empresa debe realizar evaluaciones de riesgos, definir los intervalos de inspección, establecer procedimientos y capacitar al personal.
  • Las personas trabajadoras deben recibir información, capacitación y, cuando corresponda, equipo de protección personal conforme a la NOM-017-STPS-2008 y a la evaluación de riesgos.
  • Las inspecciones y autorizaciones deben ser realizadas por personal competente, designado por la empresa y con conocimientos técnicos adecuados para el equipo y la actividad.
  • Los resultados de las inspecciones deben registrarse por escrito y conservarse para su consulta.
  • Cuando se repitan las fallas, debe realizarse un análisis de causa raíz, revisarse la frecuencia de reemplazo e inspección y, si es necesario, modificarse o complementarse el equipo, por ejemplo mediante pantallas adicionales o cambios en la lógica de conmutación.
  • Los procedimientos deben contemplar el bloqueo, etiquetado y liberación de energías peligrosas antes de intervenir el sistema, así como la despresurización segura y la verificación de energía cero.

La empresa debe cumplir las obligaciones previstas en la Ley Federal del Trabajo, el Reglamento Federal de Seguridad y Salud en el Trabajo y las NOM aplicables al centro de trabajo. La responsabilidad concreta depende del tipo de equipo, la actividad, la jurisdicción, la modalidad de transporte o instalación y las condiciones de operación.

Conclusión

La protección de la salud y la seguridad en los sistemas hidráulicos no se logra mediante medidas aisladas, sino mediante un sistema integrado que abarque el diseño conforme a las normas aplicables, la instalación con control de calidad, el monitoreo inteligente, el mantenimiento limpio, la capacitación del personal y una organización sistemática.

Si las señales —aumento de temperatura, ruidos, disminución del rendimiento o fugas— se identifican oportunamente, y si sus causas —picos de presión, aire, contaminación o componentes mal dimensionados— se corrigen mediante un análisis técnico, mientras se instalan correctamente los sistemas de protección, las mangueras de retención y la filtración, se reducen considerablemente los riesgos para las personas, las máquinas y el ambiente. También se prolonga la disponibilidad de los equipos y se mejora la eficiencia operativa.

Documento original por Ulrich Hielscher, en https://www.hansa-flex.de/en/magazine/archive/march-2026/details/protecting-health-and-safety-in-hydraulics/

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